En el mercado actual existen un sinnúmero de marcas y fabricantes de monitores para computadoras y otros dispositivos; teniendo en cuenta esto y sumado a nuestra experiencia, podemos decir que la vida útil de un monitor no tiene un tiempo exacto estimado; sin embargo, el tiempo promedio de duración en estado óptimo o funcional está entre los 5 y 10 años.

Entre este periodo de tiempo es donde generalmente los monitores comienzan a mostrar síntomas de desgaste en sus componentes, manifestando fallos en su funcionamiento. Que en muchos casos pueden ser corregidos sin dar lugar al reemplazo del mismo.

 

¿Qué factores determinan la vida útil de un monitor?

Teniendo en cuenta los aspectos mencionados anteriormente, podemos decir que la vida útil de un monitor depende de varios factores que influyen de forma muy directa en su rendimiento y durabilidad, tales como:

 

  1. La calidad de fabricación
  2. El tipo de uso (tiempo y constancia de uso)
  3. Las condiciones climáticas y de ubicación en las que se utilice (aspectos como la ubicación del monitor y la sensación térmica del lugar en donde esté instalado, entre otros).
  4. Las condiciones eléctricas del lugar donde se utiliza (aspectos como la estabilidad y seguridad de las conexiones eléctricas).
  5. El manejo de usuario (el manejo adecuado del monitor por parte de quien lo utiliza)

 

¿Cómo cuidar y prolongar al máximo la vida de tu monitor?

Con el fin de cuidar y prolongar al máximo la vida de tu monitor o cualquier otro tipo de pantalla, debes tener en cuenta y aplicar estos cuidados.

 

  1. Condiciones climáticas
      • El monitor debe estar ubicado e instalado en un espacio con suficiente ventilación (esto evitará la acumulación excesiva de calor, previniendo el desgaste prematuro de sus componentes internos). 
  2. Uso adecuado 
      • Procura mantener el monitor encendido solo cuando es necesario; de este modo, puedes evitar el desgaste y alteración temprana de los componentes. Internos del monitor.   
  3. Instalaciones y conexiones eléctricas
      • Verifica la calidad y la seguridad de las conexiones e instalaciones eléctricas antes de hacer la conexión del monitor, esto con el fin de protegerlo de una sobrecarga eléctrica o algún tipo de mal funcionamiento dentro de la red de suministro energético del hogar o el lugar donde esté ubicado (utiliza un regulador de voltaje para conectar el monitor; este te ayudará a normalizar las inestabilidades del flujo eléctrico que en ocasiones se presentan y evitará que lleguen al monitor).
  4. Limpieza
      • Mantén limpios los espacios de ventilación traseros o laterales del monitor; esto evitará la acumulación excesiva de partículas de polvo, manteniendo la temperatura adecuada dentro del monitor y minimizando el desgaste excesivo de sus componentes internos.